Curada de un derrame cerebral
ELVIRA nos testimonia:
Quiero contarles un milagro que pasó con mi abuelita a finales del año de 1996. En el mes de diciembre se puso muy enferma a causa de un derrame cerebral.
Ya había pasado casi una semana y nosotros no sabíamos lo que tenía. Mi madre la llevó al doctor y le dijeron que tenía un derrame cerebral y que debía ser internada de inmediato.
Pasó más de una semana internada en el hospital. Fue horrible verla conectada a tantos aparatos.
El doce de diciembre le festejan a la Virgen María de Guadalupe su fiesta. Le pedí por mi
abuelita no sólo yo, sino mi tía y mis primas y hermana. Le rogamos e hicimos una oración ya que los doctores nos habían dicho que no tenía remedio, que esperarámos el final.
Como no tenía caso tenerla en el hospital la trajeron a casa con todos los aparatos para las fiestas.
Mi mamá y mi tía se movieron rápido para traer a un doctor. Nos dijo que mi abuelita no necesitaba nada de estos aparatos, que se le diera de comer bien. Después otro especialista en estas enfemedades la vio y dijo que a base de ejercicios, masajes y medicina se iba recuperar y pues así fue.
Todavía vive. Le doy gracias a Dios y a la Virgen de Guadalupe.
Pidiendo trabajo a la Virgen María
En el mes de abril del año pasado concurrí al Santuario de la Virgen del Rosario solicitando salud y trabajo para mi familia. Tengo un hijo de 19 años que terminaba la escuela secundaria con un panorama laboral más que sombrío. El 17 de Octubre y con el objeto de continuar sus estudios universitarios, se presenta en una Empresa a los fines de hacer prácticas laborales no rentadas y cerciorarse que verdaderamente esa es su vocación.
A los 3 días de haber ingresado lo envían a hacer un curso que paga la Empresa.
A fines de Noviembre cuando termina el colegio secundario le preguntan si tiene interés en continuar trabajando, que se encuentran sumamente conformes con su desempeño y que
tiene el perfil que necesita la Compañia, así continúa hasta el 30 de marzo del presente año en donde le proponen efectivizarlo con muy buen sueldo.
Oración a María la que desata los nudos pidiendo salud
Haz la señal de la cruz, reza un Padre Nuestro, tres Ave Marías y un Gloria.
Luego de cada petición se repite “POR LA SALUD: MARÍA DESÁTAME”
Virgen María, mira aquí, son tantos nudos en mi, ayúdame Santa Mujer, solo, no los puedo deshacer.
Todo mi cuerpo padece, esta cruel enfermedad, el dolor que me domina, mi alma no soportará.
Yo no estoy, ya preparado para este final, ¿Será quizá esta prueba que yo deba superar?
No soy santo, ni merezco ser un mártir en el cielo. Soy pecador te confieso, dame más tiempo te ruego para mi vida cambiar.
Tan solo tiempo te pido, para pedir perdón a los que ofendí, para perdonar y para devolver bondad y amor sin fin.
Cuando mi espíritu prepare, te pediré de igual modo que me lleves a tu lado.
Con tu poder infinito, que los nudos desatas quita de mi mal una parte que me pueda alivianar.
Si tú desatas mis nudos, ¡Oh Virgen!; yo te prometo, traerte mi alma, mis sueños, todo mi amor completo.
Madre nuestra, Madre mía, Aboga por mí en el cielo. Amén.
Terminar rezando un Padre Nuestro, tres Ave Marías y un Gloria.
Dios me sanó
Me llamo Consuelo, y deseo compartirles uno de los muchos milagros que he recibido de nuestro Señor Jesús y de la Santísima Virgen MARIA ROSA MISTICA.
Hace 2 años, me realizaron una mamografia de control y en el reporte se sugería una biopsia por haber una densidad en la mama derecha: Fui a a consultar a otros médicos, me tomaron nuevamente otras mamografias y la densidad persistía.
Me prendí en oración a MARIA ROSA MISTICA Y LA SANGRE DE CRISTO. Oré mucho.
Luego el médico indicó esperar un año para realizar una mamografia de control para ver si había cambio. No hubo cambio. Luego dijo esperar seis meses y tampoco hubo cambio, luego esperar un año más para otro control y cuando faltaban unos días para el examen, yo le pedí de corazón a DIOS, que el médico dijera que estaba normal mi mamografia.
Fui nuevamente a mi control y para mi sorpresa el médico dijo exactamente que ha desaparecido completamente la densidad. Está normal.Lo que me causó una gran emoción y mis lágrimas asomaron a mis ojos, estoy segura que es un milagro palpable de la presencia de DIOS y su MADRE SANTISIMA, en nuestras vidas, y de como DIOS escucha nuestras súplicas.
María nos lleva a su Hijo Jesús
Yo soy devota de María, en especial bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa.
Fui educada en la religión católica pero no soy, ni de lejos, una persona de la que pueda decirse que es muy religiosa y mucho menos fanática.
Sin embargo, las veces que oraba yo no me atrevía a invocar a Jesús.Nunca me pregunté el porqué, ni siquiera era consciente de ello. Simplemente, prefería acudir a María.
Hace pocos meses ingresé a un grupo espiritual durante el cual se suele dedicar tres minutos a imaginar el rostro de Jesús.
Este pequeño ejercicio me resultó muy difícil y hasta enojoso para mí las primeras dos veces.
Sin embargo, la tercera vez logré concentrarme y, para mi sorpresa, en lugar de ese retrato “tan vendido” (un Jesús muy blanco, de ojos azules y con cabello rubio, largo y ondulado) apareció en mi mente un Jesús de piel bastante morena, ojos oscuros y cabello negro relativamente corto. Además no era sólo su rostro. Estaba de cuerpo entero y vestía una especie de “chilaba” color marrón. Yo sentí mucha aprehensión. Pero me atreví a mirarlo a los ojos porque, a pesar de mostrarse muy serio, estaba en una actitud de espera.
En ese momento ví que abría sus brazos como invitándome a un abrazo y ya no dudé más. Me le acerqué, nos abrazamos y sentí la más maravillosa sensación de felicidad, de comprensión y, sobre todo, de amor.
No sé porqué, pero de inmediato “supe” que era Jesús y que habían desaparecido todos los temores que me impedían comunicarme con Dios directamente.
En cuanto salimos de la reunión, le comenté lo anterior a la persona que me había invitado a ese grupo y le dije que pensaba seguir asistiendo por esos minutos de meditación exclusivamente.
A ella le llamó la atención porque me conoce muy bien y porque había visto que yo no era capaz ni de tener a la vista un crucifijo.Para mí una cruz sigue siendo el equivalente de una silla eléctrica, de una guillotina, de una inyección letal… En fin, de los distintos medios de ejecución de un reo que habrían podido corresponderle a Jesús si hubiera venido a la Tierra en épocas
posteriores. En tal caso, ¿llevaríamos una silla eléctrica colgada del cuello?
Por eso, a raíz del primer día en que ese ejercicio hizo consciente mi aprehensión hacia Jesús, yo reemplacé todos los crucifijos que había en casa por la réplica de un ícono bizantino y aún así lo puse detrás de una puerta donde casi no se veía.
Cabe acotar que la imagen que “apareció” en mi mente ese tercer día no se asemeja tampoco a la imagen de ese Jesús bizantino.
Ese mismo día por la noche, cuando cerré los ojos para intentar conciliar el sueño (padezco de insomnio crónico), lo primero que “vi” fue el rostro de Jesús, ese que nunca antes había visto ni imaginado.
Estaba re-creando la experiencia cuando, de un momento a otro y por unos pocos segundos, se “entrometió” mi Madre María, en la advocación de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa.
Yo desvié mi atención hacia ella y vi en su rostro la expresión de una gran dulzura y como de “deber cumplido”.
También me llamó la atención el color de los rayos que me ofrecía en sus manos. No era el color del oro normal ni el que utilizan para las imágenes religiosas. Era un color de oro extraordinario; nunca antes ni después visto por mí.
Me quedé observando y pensando precisamente en lo raro de ese color dorado, cuando sus rayos se iluminaron de repente con una luz tan intensa y absolutamente blanca que resulta difícil describir. Duró solo un segundo e intenté retener su imagen pero mi Madre María desapareció. No he vuelto a “verla”.
Yo soy una persona muy racional y bastante escéptica en relación con este tipo de fenómenos.
No tengo explicaciones válidas: yo no estaba en ese estado de semivigilia en el que los sueños se confunden con la realidad; no padezco de ningún tipo de alucinaciones ni delirios místicos; ese día ni siquiera había pensado en María…
No puedo explicarlo. Solo sé que sucedió, que fue real y que María no sólo me reconcilió con Jesús sino que, además, vino a decírmelo.
Todavía sigo recurriendo a Ella en primera instancia pero ya no temo hablar con Él.
Oración pidiendo salud
¡Oh Jesús! que clavado en la cruz, nos dejastes como Madre nuestra, a Tu Madre Santa Virgen: concèdenos por Su mediación amorosa, la purificación de nuestras almas y la curación milagrosa
de nuestro cuerpo aquejado por esta enfermedad. (Nombrar la parte enferma en silencio)
Te lo suplicamos confiados en Tus palabras: “Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen, y lo conseguirían”; y en cumplimiento de las promesas hechas por María, Rosa Mística en Montichiari y Fontanelle. Amén.
Se rezan 3 Aves Marías y Gloria, para honrar las tres rosas de Nuestra Señora.
San Rafael Arcángel intercede por mi.
Si quieres saber más sobre San Rafael Arcángel.
Una niña pide a la Virgen de la Natividad
Me llamo Deyanira, soy estudiante de Derecho. Cuando era niña, tendría unos 10 años y no dejaba de chuparme el dedo. Este hábito lo empecé cuando era muy pequeña,mis padres me decían que no me chupara el dedo. Hasta llegué a echar en mi dedo sávila, chile y hasta llegaron a vendármelo para que dejar de chupármelo en las noches.
Una de las tantas vacaciones visitamos Tixtla Gro. Fuimos a visitar a una tía. Ahí la patrona es la VIRGEN DE NATIVIDAD. Entramos a su iglesia que a pesar de ser sencilla, conforme uno se va acercando a mirar la imagen de la Virgen se siente un amor y una sensación como si Ella estuviera viva. Ese día mi padre me dijo que le pidiera a la Virgen que dejara de chuparme el dedo con mucho fervor; así lo hice. Recuerdo que primero platiqué con Ella y luego le pedí ese milagro, subimos hasta el altar de la Virgen de Natividad y le di un beso y me persigné.
Desde esa fecha mi vida cambió: dejé de chuparme el dedo en un día cualquiera, hasta descubrir el milagro concedido por la Virgen de Natividad logrando así aumentar mi fe y amor por ella.
El motivo por el que me decidí a contar esta historia real, es para invitar a las personas a que crean en el PODER DIVINO de Dios TodoPoderoso.
Gentileza de www.sagradoweb.com
Sanación en Lourdes
El arzobispo de Salerno, Italia, monseñor Gerardo Pierro proclamó oficialmente la «curación milagrosa» de una mujer, que hoy tiene 90 años, acaecida en Lourdes en 1952.
Se trata del «milagro» número 67 oficialmente reconocido por la Iglesia católica acaecido en la ciudad francesa de las apariciones de la Virgen María.
La enferma, Anna Santaniello, sufría desde su infancia una malformación cardíaca, declarada incurable por los médicos.
Al cumplir los cuarenta años, su estado de salud empeoró gravemente y, a pesar del parecer contrario de los médicos y de su familia, decidió viajar a Lourdes.
Esta malformación le impedía caminar y hablar claramente. Asimismo, le causaba cianosis en la cara y edemas en las extremidades inferiores.
Anna expresó «ya casi no lograba respirar y le dije a mi hermano que mi último deseo era ir a Lourdes».
Llegó en camilla y las religiosas la introdujeron en la piscina con agua helada.
Anna sintió inmediatamente algo que hervía en el pecho, como si le hubieran restituido la vida. Después de pocos segundos, se levantó con sus propias fuerzas y comenzó a caminar, rechazando la ayuda de los camilleros.
Anna Santaniello ha vuelto en otras ocasiones a Lourdes para ofrecer su servicio como voluntaria en la ayuda a los enfermos.
Rosario de sanación (con los misterios luminosos) parte 3 (última)
Cuarto Misterio luminoso: La transfiguración de Jesús. Lectura: Mt 17, 1-9 (lee contemplando lo que lees).
Este misterio, que oramos y meditamos con María, lo ofrecemos para que todos los aspectos que no nos muestren en nuestra identidad más profunda, sean sanados.
Tomá nuestra naturaleza y devuélvele su condición divina. Te entregamos por amor nuestra forma de pensar y sentir, para que la transfigures.
Te entregamos la memoria, la imaginación, los afectos y sensaciones, nuestros sentidos y cuerpo, nuestra sexualidad, nuestro consciente e inconsciente, la salud y enfermedad, el carácter, nuestras modalidades, para que nos transfigures como Jesús en el Monte.
Te presentamos vicios, desórdenes, adicciones… para que nos transfigures.
Expresa todo aspecto que necesite ser sanado en ti.
Rezar 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria.
Queremos adorarte Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores, junto con los ángeles. Te adoramos glorioso en el cielo, como lo estuviste frente a Pedro, Santiago y Juan sabiendo que nos harás semejante a Ti.
Quinto Misterio luminoso: La institución de la Eucaristía. Lectura: Mc 14, 22-2 (lee despacio contemplando lo que lees).
Queremos en este misterio renovar nuestro amor a la Eucaristía y ser sanados de toda enfermedad.
Jesús resucitado, adoro Tu presencia en la Hostia Consagrada, aquí estás por amor a Mí, con un poder infinito para sanarme. Estoy en companía de la Madre de la Vida Nueva recibiendo Tu salvación y tu sanación.
Lo más grande que hiciste, Jesús, fue morir y resucitar por nosotros y quisiste, dejar ese misterio de Muerte y Resurrección en un banquete.
Creemos firmemente, Jesús que Tú estás vivo y resucitado en este Misterio de Pascua.
Por eso hoy, Señor, te adoramos, te alabamos, te bendecimos. Te amamos Señor.
Te entregamos desde la Comunión nuestra debilidad, a Ti que eres nuestra Fuerza, nuestro pecado, a Ti que eres Salvador, nuestras enfermedades, a Ti que eres la Vida, nuestras tentaciones, a Ti, que venciste al demonio. Ponemos el vaso de barro ante Ti, que eres el Alfarero.
Dile a Nuestra Madre de qué necesitas ser sanado.
Rezar 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria.
María, Madre de Gracia, hacenos hijos eucarísticos, muriendo al pecado y la vida vieja y resucitando a la Vida Nueva y Eterna.
Rosario de Sanación (Con los misterios luminosos)parte 2
Segundo Misterio luminoso: La autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná. Lee: Jn 2,1-10
(despacio e imaginando lo que lees)
Pedimos ahora la sanación de nuestra capacidad hacer amistades, de alegrarnos, de celebrar la vida, como Jesús que amigo del novio de las bodas de Caná celebró este paso en la vida de él.
Virgen de la Vida Nueva, yo te pido que visites con Jesús mi gestación y los primeros años de mi vida donde puedo haber sido afectado en mis actitudes.
Si mis padres no me desearon y/o pensaron abortarme y eso me llenó de negatividad, sea sanado ese trauma.
Si mamá tuvo enfermedades, recibió golpes o angustias o problemas y eso se grabó en mi inconsciente, en este momento que me visitas, Virgen Madre, que el Espíritu Santo sane esos nueve meses de embarazo.
Lo que allí recibí de bueno, sea multiplicado y lo que allí recibí de trauma, sea sanado. Dame la paz y la alegría sincera ante los otros y sus realidades.
(Expresa a Nuestro Señor toda dificultad para el trato con los demás….)
Rezar 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria siguiendo las cuentas de tu rosario.
Por la meditación del misterio de la autorrevelación de Jesús en Caná de Galilea sea liberado y sanado en mi capacidad de hacer amistades y celebrar la vida.
Tercer misterio luminoso: El anuncio del reino de Dios invitando a la conversión. Lectura: Mc 1,14-15
Jesús, por medio de tu Madre, queremos pedirte la gracia de convertirnos a Jesús y aunque nos cueste sacrificio, hacerlo con amor. También queremos pedirte que sean vencidas las tentaciones que tenemos.
Virgen Santísima, tú estás viendo las tentaciones fundamentales que hay en mi vida. Tentaciones que me llevan a escoger el camino fácil o cómodo, que me lleva al pecado. Que sea yo protegido bajo tu manto de toda acción del mal.
Danos, Madre la gracia de renunciar a todo pecado del más grande al más chico.
Dame la gracia de no justificarme, de no minimizar mis faltas.
Dame el poder ir viviendo el mandamiento del amor cada minuto de mi vida.
(Expresa a Nuestro Señor toda dificultad o traba en tu camino de conversión….)
Rezar 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria.
Por la meditación de este misterio, concédenos Virgen María la gracia de la conversión radical de nuestra vida.
Continuará

