Orar sanación: instrucciones (2da parte)
El centro de nuestra vida espiritual es la Eucaristía. La misa es la oportunidad de acercarse al Señor si se está sufriendo y se busca la paz del Señor.
Asiste a la Misa e invita a los enfermos a participar de ella con la certeza de fe que Jesús los sanará.
Invita a que digan las oraciones con gran confianza en el poder y el amor de Dios, por ejemplo la que está antes de la comunión: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”.
En la Misa, Jesús nos toca. Asiste a ella con la confianza de recibir la sanación.
Oracion para sellar la Sanacion
Con el dedo pulgar de la mano derecha haz el signo de la Cruz en tu frente y repite con nosotros:
Con la Sangre Preciosa de Jesús,
sello esta sanación que Tú Padre Dios acabas de hacer en mí,
para que no vuelvan más estos males y espíritus a mi vida,
ni en número de uno, ni en ningún otro número,
ni de la misma naturaleza, ni de naturaleza parecida.
Te ruego Padre Dios que el Espíritu Santo ocupe todo mi ser y restaure las virtudes que estos males han destruido en mí.
Desato en mi todos los dones y frutos de Tu Santo Espíritu.
Envíame tus ángeles administradores de paz, unidad, salud y prosperidad.
Espíritu Santo de Dios recibe la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, dígnate ser en adelante mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el amor de mi corazón.
Amén, amén, amén.
Oración para pedir curación
Dios de toda misericordia:
Gracias, porque en tu cuerpo, mi Jesús, Tú llevaste todas nuestras enfermedades y por tu llaga fuimos nosotros curados.
Ayúdanos a siempre creer que tu Palabra es la verdad y de esa manera batallar contra toda dolencia, todo síntoma, toda enfermedad que intente minar la salud de nuestros cuerpos.
Enséñanos a confesar la Palabra de tu poder, que es la espada del Espíritu, para combatir lo que se nos d
iga, lo que veamos o lo que sintamos.
Enséñanos y ayúdanos a resistir toda incredulidad para recibir por fe la sanidad que ya Tú nos diste hace más de 2000 años en la cruz del calvario.
Queremos siempre vivir por fe y no por vista. Aumenta nuestra fe para creer que Tú eres el Dios Todopoderoso y que para Tí nada es imposible; que es tu perfecta voluntad sanar toda enfermedad del alma, cuerpo y mente; llámese como se llame.
Fortalécenos en la debilidad y ayúdanos a pelear la buena batalla de la fe. Queremos creer y confesar, no las circunstancias sino tu Palabra, que es la verdad. En el nombre de Jesús, amén.
Oración pidiendo sanación interior
(Te sugerimos hacer esta oración imaginando a Jesús resucitado que te ama y está frente a ti, escuchándote. Haz la oración en forma sentida y pausada).
Padre de bondad, Padre de amor, te bendigo, te alabo y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús.
Gracias Padre porque a la luz de tu Espíritu comprendemos que Jesús es la luz, la verdad y el buen pastor, que ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.
Hoy, Padre, me quiero presentar delante de Ti, como tu hijo.
Tú me conoces por mi nombre.Pon tus ojos de Padre amoroso en mi vida.
Tú conoces mi corazón y conoces las heridas de mi historia.
Tú conoces todo lo que he querido hacer y no he hecho.
Conoces también lo que hice o me hicieron lastimándome.
Tú conoces mis limitaciones, errores y mi pecado.
Conoces los traumas y complejos de mi vida.
Hoy, Padre, te pido que por el amor que le tienes a t
u hijo Jesucristo,
derrames tu Santo Espíritu sobre mí,Para que el calor de su amor sanador,penetre en lo más íntimo de mi corazón.
Tú que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas,sáname aquí y ahora de mi alma, mi mente, mi memoria y todo mi interior.
Entra en mí, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo.
Tú te apareciste en medio de ellos y les dijiste:“Paz a vosotros”. Entra en mi corazón y dame tu paz. Lléname de amor. Sabemos que el amor echa fuera el temor.
Pasa por mi vida y sana mi corazón.
Sabemos, Señor Jesús, que Tú lo haces siempre que te lo pedimos,y te lo estoy pidiendo con María, mi Madre, la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino y Tú respondiste a su deseo, transformando el agua en vino.
Cambia mi corazón y dame un corazón generoso, un corazón afable, un corazón bondadoso, dame un corazón nuevo.
Haz brotar en mi los frutos de tu presencia.
Dame el fruto de tu Espíritu que es amor, paz, alegría.
Haz que venga sobre mí el Espíritu de las bienaventuranzas, para que pueda saborear y buscar a Dios cada día viviendo sin complejos ni traumas junto a los demás, junto a mi familia, junto a mis hermanos.
Te doy gracias, Padre,por lo que estás haciendo hoy en mi vida.
Te doy gracias de todo corazón porque Tú me sanas, porque Tú me liberas, porque Tú rompes las cadenas y me das la libertad.
Gracias, Señor Jesús, porque soy templo de tu Espíritu y este templo no se puede destruir porque es la casa de Dios.
Te doy gracias, Espíritu Santo, por la fe.
Gracias por el amor que has puesto en mi corazón.¡Qué grande eres, Señor Dios Trino y Uno! Bendito y alabado seas, Señor.
Rosario de Sanación (Con los misterios luminosos)parte 2
Segundo Misterio luminoso: La autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná. Lee: Jn 2,1-10
(despacio e imaginando lo que lees)
Pedimos ahora la sanación de nuestra capacidad hacer amistades, de alegrarnos, de celebrar la vida, como Jesús que amigo del novio de las bodas de Caná celebró este paso en la vida de él.
Virgen de la Vida Nueva, yo te pido que visites con Jesús mi gestación y los primeros años de mi vida donde puedo haber sido afectado en mis actitudes.
Si mis padres no me desearon y/o pensaron abortarme y eso me llenó de negatividad, sea sanado ese trauma.
Si mamá tuvo enfermedades, recibió golpes o angustias o problemas y eso se grabó en mi inconsciente, en este momento que me visitas, Virgen Madre, que el Espíritu Santo sane esos nueve meses de embarazo.
Lo que allí recibí de bueno, sea multiplicado y lo que allí recibí de trauma, sea sanado. Dame la paz y la alegría sincera ante los otros y sus realidades.
(Expresa a Nuestro Señor toda dificultad para el trato con los demás….)
Rezar 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria siguiendo las cuentas de tu rosario.
Por la meditación del misterio de la autorrevelación de Jesús en Caná de Galilea sea liberado y sanado en mi capacidad de hacer amistades y celebrar la vida.
Tercer misterio luminoso: El anuncio del reino de Dios invitando a la conversión. Lectura: Mc 1,14-15
Jesús, por medio de tu Madre, queremos pedirte la gracia de convertirnos a Jesús y aunque nos cueste sacrificio, hacerlo con amor. También queremos pedirte que sean vencidas las tentaciones que tenemos.
Virgen Santísima, tú estás viendo las tentaciones fundamentales que hay en mi vida. Tentaciones que me llevan a escoger el camino fácil o cómodo, que me lleva al pecado. Que sea yo protegido bajo tu manto de toda acción del mal.
Danos, Madre la gracia de renunciar a todo pecado del más grande al más chico.
Dame la gracia de no justificarme, de no minimizar mis faltas.
Dame el poder ir viviendo el mandamiento del amor cada minuto de mi vida.
(Expresa a Nuestro Señor toda dificultad o traba en tu camino de conversión….)
Rezar 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y Gloria.
Por la meditación de este misterio, concédenos Virgen María la gracia de la conversión radical de nuestra vida.
Continuará
Orar sanación: instrucciones(4ta parte)
A veces nos sentimos temerosos de orar sanación. Jesús nos pide que tengamos fe como un grano de mostaza: no es mucho.
Luego de predicar la Palabra (ver la 1ra parte), imagina a Jesús Resucitado, que está al lado del enfermo e invita a éste a que haga lo mismo. El Nuevo Testamento cita muchas veces la imposición de manos hecha por Jesús y por sus discípulos.(Mt. 19:13,Mt. 8:3,Mt. 8:15, Mc 5:23, Mc. 5:41-42, Lc. 13:12-13,Hechos 9:17).
Nosotros, somos discípulos de Jesús, y somos enviados por El para comunicar su amor a través de la imposición de manos en la búsqueda de la sanación. “Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre (…) impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán” (Mc. 16:17).
Orar sanación:instrucciones (7ma parte,última)
Ppermanece firme en la oración aunque no veas frutos. Persevera y sigue orando.
Invita a la persona por la que oras a que comience a alabar a Dios por lo que está obrando en su vida lo vea o no.La alabanza es sumamente curativa, hace que la persona cuyo centro es la enfermedad, el dolor o la queja pase a poner como centro a Jesús, su amor y su poder.
Pasos para orar sanación por heridas interiores
(Elige un lugar silencioso y un espacio de tiempo de por lo menos media hora).
1) Imagina a Jesús Resucitado, de pie delante tuyo que te mira con aprobación y con los brazos abiertos. Imagina y experimenta el amor que El te tiene. Míralo y deja que te mire. (No te apures).
2) Pídele a Jesús que te tome de la mano y te guíe hacia los momentos de tu vida en que se produjeron esas heridas. Imagina donde y como estabas en aquel momento ( si es posible con detalles).
3) Pídele a Jesús que llene ese vacío de dolor con su amor. Deja que te abrace y ve como su luz ilumina ese momento.
4) Imagina a Jesús que pone la mano sobre tu corazón y quiere sanar la herida (de odio, soledad, derrota, amargura, etc).
5) Pon en las manos de Jesús esas heridas y los sucesos que las produjeron y dile que confías en El. Dile que le entregas a El esas heridas y esos sucesos.
6)Comienza a darle gracias por lo que está haciendo y por lo que va a hacer. Si sabes un canto de alabanza: canta.
7) Pídale a Jesús que te guíe con su Espíritu Santo a hacer los cambios que Él le inspire.
Lee un texto bíblico, medítalo e intenta vivirlo en ese día.
Oración pidiendo salud
¡Oh Jesús! que clavado en la cruz, nos dejastes como Madre nuestra, a Tu Madre Santa Virgen: concèdenos por Su mediación amorosa, la purificación de nuestras almas y la curación milagrosa
de nuestro cuerpo aquejado por esta enfermedad. (Nombrar la parte enferma en silencio)
Te lo suplicamos confiados en Tus palabras: “Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen, y lo conseguirían”; y en cumplimiento de las promesas hechas por María, Rosa Mística en Montichiari y Fontanelle. Amén.
Se rezan 3 Aves Marías y Gloria, para honrar las tres rosas de Nuestra Señora.
San Rafael Arcángel intercede por mi.
Si quieres saber más sobre San Rafael Arcángel.
El perdón es sanador: Rosario del perdón
El perdonar a otros es profundamente sanador y liberador. Por eso te acercamos este Rosario del perdón que te puede ayudar a ti o a otros que tú quieras acercárselo:
Rosario del perdón
Orar el Acto de contrición, Padre nuestro, Ave María, Gloria.
1º Misterio: Mateo 1:20 “… Y lo llamarás Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados…”
Oración: Señor mi Dios, con tu muerte y resurrección fueron perdonados mis pecados y por eso yo te doy gracias. Ahora quiero pedirte que me enseñes a amarte tanto que ya no peque contra ti, simplemente porque ni quiero herirte.
Rezar 1 Padre nuestro, 10 Ave María, 1 gloria y la oración final luego de cada decena.
Oración final: ‘OH Jesús mío, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
2º Misterio:Mateo 9:2 “…Al ver Jesús la fe de esos hombres dijo al paralítico, ánimo hijo, tus pecados quedan perdonados…”
Oración:Señor Jesús, aumenta cada día mi fe, que a través de ella yo pueda creer más y más en ti y logre comprender que me amas tal como soy, y que han sido perdonados mis pecados en la Cruz. Espíritu Santo dame el Don de la Sabiduría para proclamar noche y día que Jesús es mi salvador.
3º Misterio: 1ª de Juan 1:9 “…Pero si confesamos nuestros pecados, él que es fiel y justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad…”
Oración: Señor mío, yo me confieso pecador, y ante ti pido disculpas. Sé que tú eres amor y haz de perdonarme. Dame la fuerza de tu bendito Espíritu Santo para no volver a pecar más por amor a ti…”
4º Misterio: Lucas 5:31-32 “… No son las personas sanas las que necesitan médico, sino las enfermas. No he venido para llamar a los buenos, sino para invitar a los pecadores a que se arrepientan…”
Oración:Tú nos enseñaste a decir, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Enséñame a perdonar setenta veces siete las ofensas que he recibido de mis hermanos. Y tú María, pídele a mi Señor, la fortaleza que necesito para no ofender a mis hermanos con mis actos, mis miradas, mi forma de pensar, mis palabras.
5º Misterio: Romanos 5:20 “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”
Oración: Yo te doy gracias Señor porque nunca nos has abandonado por ser pecadores, sino que nos enseñaste a vivir conforme a tu voluntad ¡Gracias Jesús por tu bendita redención!

