Dios da aceptación de la muerte del padre
Mi padre murió hace 3 años y yo no podía aceptar su muerte. El estuvo lejos de nosotros y muy distanciado porque mis padres se divorciaron, yo no alcanzaba a comprender muchas cosas de la vida y eso era asunto de gente adulta .
El murió a la edad de 56 años y yo tengo ahora 34 años . Ya toda una mujer y aún así no quería aceptar la muerte de mi padre,y no quería ver a nadie y no saber nada de la vida y yo soy madre de familia de 3 niños y quería dormir y no querer nada con la vida. En el transcurso de unas semanas mi cuerpo ya estaba débil, cansado. Y pensaba en mi padre y soñaba con él, y me dije: Perdón Señor por pensar en mi solamente mientras hay gente que me quiere y no quiere verme así.
En un cerrar y abrir de ojos, vi un ángel muy grande junto a mí y extendiéndome sus manos y acercándoce a mi. Una luz muy linda me iluminó y cerré mis ojos y cuando los abrí ya no
estaba. Así fue que me resigné para con mi padre y seguí adelante orando por él.
Republished by Blog Post Promoter
Una niña pide a la Virgen de la Natividad
Me llamo Deyanira, soy estudiante de Derecho. Cuando era niña, tendría unos 10 años y no dejaba de chuparme el dedo. Este hábito lo empecé cuando era muy pequeña,mis padres me decían que no me chupara el dedo. Hasta llegué a echar en mi dedo sávila, chile y hasta llegaron a vendármelo para que dejar de chupármelo en las noches.
Una de las tantas vacaciones visitamos Tixtla Gro. Fuimos a visitar a una tía. Ahí la patrona es la VIRGEN DE NATIVIDAD. Entramos a su iglesia que a pesar de ser sencilla, conforme uno se va acercando a mirar la imagen de la Virgen se siente un amor y una sensación como si Ella estuviera viva. Ese día mi padre me dijo que le pidiera a la Virgen que dejara de chuparme el dedo con mucho fervor; así lo hice. Recuerdo que primero platiqué con Ella y luego le pedí ese milagro, subimos hasta el altar de la Virgen de Natividad y le di un beso y me persigné.
Desde esa fecha mi vida cambió: dejé de chuparme el dedo en un día cualquiera, hasta descubrir el milagro concedido por la Virgen de Natividad logrando así aumentar mi fe y amor por ella.
El motivo por el que me decidí a contar esta historia real, es para invitar a las personas a que crean en el PODER DIVINO de Dios TodoPoderoso.
Gentileza de www.sagradoweb.com
Republished by Blog Post Promoter
Jesús salva en un accidente
Mi nombre es Rosy y soy mexicana. Yo tuve una experiencia muy hermosa.
Hace más o menos 8 años tuve un gran accidente. Mi pareja y yo íbamos a un casino en las Vegas y tuvimos un accidente muy fuerte. El auto en que íbamos quedó completamente destrozado. El tuvo una pequeña herida en su rodilla pero yo perdí el conocimiento casi por 4 horas y ya los médicos me daban por muerta.
Pero se me apareció nuestro Señor Jesucristo y me tomó la mano diciéndome “tú volverás de nuevo a la vida, tienes que seguir viviendo porque todavía no es tu tiempo” y después, poco a poco, se fue alejando pero en el momento que estuve platicando con nuestro Señor Jesucristo tambien estuve platicando con mis papás, ellos viven pero tenía 7 años de que no los miraba.
Cuando desperté yo no tenía nada, ni heridas. Los médicos no entendían que es lo que había pasado por que supuestamente yo estaba al borde de la muerte. Yo le doy gracias a Dios por haberme mandado a su Hijo y haberme salvado.
Republished by Blog Post Promoter
María nos lleva a su Hijo Jesús
Yo soy devota de María, en especial bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa.
Fui educada en la religión católica pero no soy, ni de lejos, una persona de la que pueda decirse que es muy religiosa y mucho menos fanática.
Sin embargo, las veces que oraba yo no me atrevía a invocar a Jesús.Nunca me pregunté el porqué, ni siquiera era consciente de ello. Simplemente, prefería acudir a María.
Hace pocos meses ingresé a un grupo espiritual durante el cual se suele dedicar tres minutos a imaginar el rostro de Jesús.
Este pequeño ejercicio me resultó muy difícil y hasta enojoso para mí las primeras dos veces.
Sin embargo, la tercera vez logré concentrarme y, para mi sorpresa, en lugar de ese retrato “tan vendido” (un Jesús muy blanco, de ojos azules y con cabello rubio, largo y ondulado) apareció en mi mente un Jesús de piel bastante morena, ojos oscuros y cabello negro relativamente corto. Además no era sólo su rostro. Estaba de cuerpo entero y vestía una especie de “chilaba” color marrón. Yo sentí mucha aprehensión. Pero me atreví a mirarlo a los ojos porque, a pesar de mostrarse muy serio, estaba en una actitud de espera.
En ese momento ví que abría sus brazos como invitándome a un abrazo y ya no dudé más. Me le acerqué, nos abrazamos y sentí la más maravillosa sensación de felicidad, de comprensión y, sobre todo, de amor.
No sé porqué, pero de inmediato “supe” que era Jesús y que habían desaparecido todos los temores que me impedían comunicarme con Dios directamente.
En cuanto salimos de la reunión, le comenté lo anterior a la persona que me había invitado a ese grupo y le dije que pensaba seguir asistiendo por esos minutos de meditación exclusivamente.
A ella le llamó la atención porque me conoce muy bien y porque había visto que yo no era capaz ni de tener a la vista un crucifijo.Para mí una cruz sigue siendo el equivalente de una silla eléctrica, de una guillotina, de una inyección letal… En fin, de los distintos medios de ejecución de un reo que habrían podido corresponderle a Jesús si hubiera venido a la Tierra en épocas
posteriores. En tal caso, ¿llevaríamos una silla eléctrica colgada del cuello?
Por eso, a raíz del primer día en que ese ejercicio hizo consciente mi aprehensión hacia Jesús, yo reemplacé todos los crucifijos que había en casa por la réplica de un ícono bizantino y aún así lo puse detrás de una puerta donde casi no se veía.
Cabe acotar que la imagen que “apareció” en mi mente ese tercer día no se asemeja tampoco a la imagen de ese Jesús bizantino.
Ese mismo día por la noche, cuando cerré los ojos para intentar conciliar el sueño (padezco de insomnio crónico), lo primero que “vi” fue el rostro de Jesús, ese que nunca antes había visto ni imaginado.
Estaba re-creando la experiencia cuando, de un momento a otro y por unos pocos segundos, se “entrometió” mi Madre María, en la advocación de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa.
Yo desvié mi atención hacia ella y vi en su rostro la expresión de una gran dulzura y como de “deber cumplido”.
También me llamó la atención el color de los rayos que me ofrecía en sus manos. No era el color del oro normal ni el que utilizan para las imágenes religiosas. Era un color de oro extraordinario; nunca antes ni después visto por mí.
Me quedé observando y pensando precisamente en lo raro de ese color dorado, cuando sus rayos se iluminaron de repente con una luz tan intensa y absolutamente blanca que resulta difícil describir. Duró solo un segundo e intenté retener su imagen pero mi Madre María desapareció. No he vuelto a “verla”.
Yo soy una persona muy racional y bastante escéptica en relación con este tipo de fenómenos.
No tengo explicaciones válidas: yo no estaba en ese estado de semivigilia en el que los sueños se confunden con la realidad; no padezco de ningún tipo de alucinaciones ni delirios místicos; ese día ni siquiera había pensado en María…
No puedo explicarlo. Solo sé que sucedió, que fue real y que María no sólo me reconcilió con Jesús sino que, además, vino a decírmelo.
Todavía sigo recurriendo a Ella en primera instancia pero ya no temo hablar con Él.
Republished by Blog Post Promoter
El Rezo del Rosario libra de asesinar
Te cuento que soy de Colombia y mi vida empezó a cambiar después del 19 de enero de 1999 a las 13:25 horas cuando un fuerte terremoto nos sacudió. Los muertos fueron 1185 y los heridos se acercaron a los diez mil.
Yo vivía en un segundo piso y existía un tercer piso. Cuando empezó el terremoto todo comenzó a caerse, la plancha se agrietó y el tercer piso se vino abajo. Quedé atrapado en el segundo piso, me rescataron y no tuve un solo rasguño. Mi familia (un nene de 5 y una nena de 3 años en ese entonces estaban con su mamá en casa de los padres de ella), la casa se les cayó, mi hija quedó atrapada pero igual se rescató, aún recuerdo cómo le temblaba su mentón cuando me preguntaba: papi que pachó!!
Mi trabajo se reiniciaba a las dos de la tarde, cuando corrí luego a mi oficina, todo el edificio se había derrumbado, allí quedaron muertos 19 compañeros, se rescataron 21 heridos, los demás lograron salir en cuestión de milésimas de segundos.
Mi vida digo que cambió desde allí, porque ví mucho dolor pero tambien ví la solidaridad de la gente del mundo entero.
Me propuse cambiar mi agitada vida y por eso cambié de ciudad, aquí en esta nueva empecé a visitar templos en acción de gracias. Unas señoras que hacían el Santo Rosario diariamente me acogieron y aprendí a hacerlo con mucha devoción, a través de él he ganado mucho y he podido dejar atrás muchas cosas malas.
En nueve años nunca fuí feliz en mi hogar. Pedí en la oración que se me revelara quien era mi esposa hasta que la descubrí que salía con un compañero de mi oficina. Los atrapé en mi propia casa, les apunté con mi arma y estuve a punto de dispararles pero una voz muy dulce me decía ¡no lo hagas, no valen la pena, tú vales más!.
Hace un año que soy separado, tengo una buena relación telefónica con mis hijos. En un año solo los he visto dos veces. Esa idea de asesinar poco a poco la he logrado apartar de mi mente y cada vez que me encuentro a aquel compañero, la misma voz se manifiesta.
En mi cuarto tengo en un altar a Jesucristo Crucificado y a la Virgen de Fátima.
Republished by Blog Post Promoter

