Jesús salva en un accidente
Mi nombre es Rosy y soy mexicana. Yo tuve una experiencia muy hermosa.
Hace más o menos 8 años tuve un gran accidente. Mi pareja y yo íbamos a un casino en las Vegas y tuvimos un accidente muy fuerte. El auto en que íbamos quedó completamente destrozado. El tuvo una pequeña herida en su rodilla pero yo perdí el conocimiento casi por 4 horas y ya los médicos me daban por muerta.
Pero se me apareció nuestro Señor Jesucristo y me tomó la mano diciéndome “tú volverás de nuevo a la vida, tienes que seguir viviendo porque todavía no es tu tiempo” y después, poco a poco, se fue alejando pero en el momento que estuve platicando con nuestro Señor Jesucristo tambien estuve platicando con mis papás, ellos viven pero tenía 7 años de que no los miraba.
Cuando desperté yo no tenía nada, ni heridas. Los médicos no entendían que es lo que había pasado por que supuestamente yo estaba al borde de la muerte. Yo le doy gracias a Dios por haberme mandado a su Hijo y haberme salvado.
Oración pidiendo sanación interior
(Te sugerimos hacer esta oración imaginando a Jesús resucitado que te ama y está frente a ti, escuchándote. Haz la oración en forma sentida y pausada).
Padre de bondad, Padre de amor, te bendigo, te alabo y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús.
Gracias Padre porque a la luz de tu Espíritu comprendemos que Jesús es la luz, la verdad y el buen pastor, que ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.
Hoy, Padre, me quiero presentar delante de Ti, como tu hijo.
Tú me conoces por mi nombre.Pon tus ojos de Padre amoroso en mi vida.
Tú conoces mi corazón y conoces las heridas de mi historia.
Tú conoces todo lo que he querido hacer y no he hecho.
Conoces también lo que hice o me hicieron lastimándome.
Tú conoces mis limitaciones, errores y mi pecado.
Conoces los traumas y complejos de mi vida.
Hoy, Padre, te pido que por el amor que le tienes a t
u hijo Jesucristo,
derrames tu Santo Espíritu sobre mí,Para que el calor de su amor sanador,penetre en lo más íntimo de mi corazón.
Tú que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas,sáname aquí y ahora de mi alma, mi mente, mi memoria y todo mi interior.
Entra en mí, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo.
Tú te apareciste en medio de ellos y les dijiste:“Paz a vosotros”. Entra en mi corazón y dame tu paz. Lléname de amor. Sabemos que el amor echa fuera el temor.
Pasa por mi vida y sana mi corazón.
Sabemos, Señor Jesús, que Tú lo haces siempre que te lo pedimos,y te lo estoy pidiendo con María, mi Madre, la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino y Tú respondiste a su deseo, transformando el agua en vino.
Cambia mi corazón y dame un corazón generoso, un corazón afable, un corazón bondadoso, dame un corazón nuevo.
Haz brotar en mi los frutos de tu presencia.
Dame el fruto de tu Espíritu que es amor, paz, alegría.
Haz que venga sobre mí el Espíritu de las bienaventuranzas, para que pueda saborear y buscar a Dios cada día viviendo sin complejos ni traumas junto a los demás, junto a mi familia, junto a mis hermanos.
Te doy gracias, Padre,por lo que estás haciendo hoy en mi vida.
Te doy gracias de todo corazón porque Tú me sanas, porque Tú me liberas, porque Tú rompes las cadenas y me das la libertad.
Gracias, Señor Jesús, porque soy templo de tu Espíritu y este templo no se puede destruir porque es la casa de Dios.
Te doy gracias, Espíritu Santo, por la fe.
Gracias por el amor que has puesto en mi corazón.¡Qué grande eres, Señor Dios Trino y Uno! Bendito y alabado seas, Señor.
Oración pidiendo curación física
Oración por sanación física (Padre Emiliano Tardif)
(Trata de hacer esta oración imaginando a Jesús Resucitado frente a ti, que te ama y te escucha. Di cada frase en forma sentida y pausada).
Señor Jesús, creo que estás vivo y resucitado.
Creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar y en cada uno de los que en Ti creemos.
Te alabo y te adoro. Te doy gracias, Señor, por venir hasta mí, como pan vivo bajado del cielo.
Tú eres la plenitud de la vida. Tú eres la resurrección y la vida.
Tú eres, Señor, la salud de los enfermos.
Hoy quiero presentarte todas mis enfermedades porque tú eres el mismo ayer, hoy y siempre y tú mismo me alcanzas hasta donde estoy.
Tú eres el eterno presente y Tú me conoces…
Ahora, Señor, te pido que tengas compasión de mí.
Visítame a través de tu Evangelio para que todos reconozcan que Tú estás vivo en tu Iglesia hoy; y que se renueve mi fe y mi confianza en Ti.
Te lo suplico, Jesús.
Ten compasión de mis sufrimientos físicos, de mis heridas emocionales y de cualquier enfermedad de mi alma.
Ten compasión de mí, Señor.
Bendíceme y haz que vuelva a encontrar la salud.
Que mi fe crezca y me abra a las maravillas de tu amor, para que también sea testigo de tu poder y de tu compasión.
Te lo pido, Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y tu preciosa sangre.
Sáname, Señor. Sana mi cuerpo, sana mi corazón,sana mi alma.
Dame vida y vida en abundancia.
Te lo pido por intercesión de María Santísima, tu madre, la Virgen de los Dolores, la que estaba presente, de pie, cerca de la cruz. La que fue la primera en contemplar tus santas llagas y que nos diste por madre.
Tú nos has revelado que ya has tomado sobre Ti, todas nuestras dolencias y por tus santas llagas hemos sido curados.
Hoy, Señor, te presento en fe todas mis enfermedades y te pido que me sanes completamente.
Te pido por la gloria del Padre del cielo, que también sanes a los enfermos de mi familia y a mis amigos.
Haz que crezcan en la fe, en la esperanza, y que reciban la salud para gloria de tu Nombre.
Para que tu Reino siga extendiéndose más y más en los corazones, a través de los signos y prodigios de tu amor.
Todo esto te lo pido, Jesús, porque tú eres Jesús.
Tú eres el Buen Pastor y todos somos ovejas de tu rebaño.
Estoy tan seguro de tu amor que aún antes de conocer el resultado de mi oración, en fe, te digo: Gracias Jesús, por lo que tú vas a hacer en mí y en cada uno de ellos.
Gracias por las enfermedades que tú estás sanando ahora, gracias por los que tú estás visitando con tu misericordia.

