Vuelta al catolicismo por Jesús
Estaba en una Iglesia Protestante, en un momento de oración intima con el Señor y sentí que una gran fuerza como un frío tenue, suave, agradable…bueno.. tantos calificativos que son inexplicables, no encuentro palabras para manifestarlo..bordó por todo mi cuerpo y saltó mi espíritu de una alegría y paz intensa, lloré tanto, que no tuve las ganas de hacerlo, me di cuenta por que al momento de salir de esa maravillosa burbuja donde me encontraba, me sentí la blusa mojada por el cuello y mis mejilla smojadas de lágrimas..todo esto fue sin darme cuenta..yo en ningún momento tuve las ganas de llorar, lo hacía sin voluntad…sentía que el Señor me hablaba, sentía que me abrazaba y me decía que me amaba.. sus palabras no son como las nuestras, son tan bellas e impalpables. Sólo se escuchan en el corazón!!!
Fue tan hermoso que desde ese momento mi corazón se encuentra perdidamente ENAMORADA DE MI SEÑOR JESÚS!! LO AMO CON TODO MI CORAZÓN!!!
Yo no me quedé en esa congregación, el Señor me hizo retirarme de allí y volví a mi Iglesía Católica en mi Parroquia..desde ese momento estoy trabajando alli como catequista de un
grupo de jóvenes de 16 años en adelante.
ActuaLmente asisto a misa diaria y los domingos..tengo que seguir trabajando en función de los
ministerios de mi Señor, me siento tocada por su Espíritu Santo y por su gracia..
La Virgen asiste en un parto
Mi nombre es Eliduvina V, de Venezuela. Hace casi 9 años, estando yo embarazada de mi
segundo hijo, faltaban dos dias para el parto el cual fue inducido y mi obstetra me realiza un eco el dia previo al dia de parto, me encuentra al bebé en condiciones normales y apta para el momento…cuando llego al otro dia a la clinica, me preparan para el trabajo de parto, rompiendo… todo iba trascendiendo maravillosamente bien, pero ya al momento de estar en trabajo completo de parto, no podia nacer mi bebé, de tantas veces que traté de soltar al bebé, no podía! una de las enfermeras se me ha subido en la base del estómago para ayudarme a bajar al bebé pero no podía tampoco..ya tenía al bebito sufriendo y la doctora me decia que no me acobardara que ya estaba por nacer..yo pujaba tantas veces que me lo indicaban pero no podia nacer mi hijo..la doctora desesperada me decía que pujara duro, pero ya me encontraba yo sin fuerzas y mi hijo estaba bajando su respiración y sus palpitaciones estaban cada vez más debilitándose..fue cuando la doctora obstetra se me acercó a mi oído y me dijo: Eliduvina, hija, por favor, suelta a tu bebé!,¡se te está muriendo tu hijo!, Hija pídele a un santico o a alguien a quien tu le tengas mucha fe que te ayude con tu hijo! ¡se te va a morir tu hijo, lo tienes allí!!!
Fue entonces que yo cerré los ojos y lo primero que me vino a mi mente fue la imagen de la
VIRGEN DEL VALLE, ..no me diotiempo de pedirle nada, no tuve el tiempo para decirle ni siquiera una palabra, sól la vi tan perfecta, tan linda, así como ella está, con su rosario en las manos, ella estaba mirándome!! y fue que en ese instante no sentí ni dolor ni nada..y mi hijo nació!!! no lloró al momento del nacimiento, enseguida lo asistieron, todo el cuerpo médico que se encontraba alli … fue una experiencia hermosa, el saber que la madre de Dios, de nuestro Señor
JESÚS, glorificó a su Hijo intercediendo por mi hijo..
La obesidad es socialmente contagiosa
Una nota de Inforba da mucho que pensar: El estudio fue realizado por expertos de las universidades de Harvard y California, en los Estados Unidos, y concluyó que la obesidad es un fenómeno “socialmente contagioso”, es decir que si un amigo o familiar engorda, es muy probable que uno suba también de peso.
Según publicó el sitio La Gaceta, la investigación se basó en el seguimiento de 12.067 personas, y de otras 38.611 vinculadas a éstas, durante 32 años (entre 1971 y 2003).
Los resultados arrojaron que los amigos en primer lugar y los hermanos del mismo sexo en segundo tienen una mayor influencia en la ganancia de peso que el cónyuge o los vecinos.
Los investigadores explicaron que las personas que pasan más tiempo juntas tienden a tener hábitos alimentarios y de ejercicio físico similares. Además, la imagen habitual de un allegado obeso modifica la percepción de los analizados de lo que realmente es tener un peso saludable.
Josefina Corzo, jefa de la División Nutrición del Sistema Provincial de Salud (Siprosa) de la provincia de Tucumán, opinó que si bien es cierto que hay aspectos sociales que inciden en la conducta, “no son los únicos factores intervinientes”. Recordó que también influyen en la obesidad rasgos biológicos y genéticos.
La difusión de los resultados de este estudio generó polémica a nivel internacional, sobre todo entre las personas que sufren de obesidad, que los consideraron poco serios, infames y discriminatorios.
“Estas reacciones se justifican porque creemos que las conclusiones fueron planteadas de forma incorrecta ya que la obesidad -en sí misma- no es contagiosa, aunque sí la adquisición de hábitos que favorecen el sobrepeso y la obesidad; por eso hablamos de ‘obesidad socialmente contagiosa”, opinó Rubén Salcedo, director médico del Sanatorio Diquecito, de Córdoba.


