Dios conduce hacia la cura médica
En Julio del 2002 tuve que entrar a ver una autopsia obligada por mi trabajo. No esperaba ver lo que vi (un joven que se había suicidado). Entré inmediatamente en shock y caí al hospital. Por 3 meses entraba y salía del hospital con un dolor terrible de cerebro y los doctores sólo me daban pastillas para dormir y nada para el dolor. Me dijeron que mi cerebro estaba inflamado y que mis nervios eran como cables de la luz pero sin protector, estaban pelones y cuando chocaban uno con el otro yo tenía ataques de pánico y me entraba una ansiedad tremenda que me daba por aventar todo lo que estuviera a mi alcance. Era un miedo tremendo. Pensé que me iba a morir, pero me sostenía mi madre.
Imploraba a Dios que me quitara ese dolor, que yo sin dolor me encargaría de curar mis ansiedades y mis nervios, pues no dormía ni de día ni de noche porque cada vez que cerraba mis ojos veía el cuerpo sin vida de este muchacho, incluso después de mucho tiempo podría descifrar los tatuajes que traía en el cuerpo. Le dije a mi Dios: “curame Señor o ya de plano llevame contigo, pero si todavía tengo algo que hacer en este mundo, por favor, iluminame para saber que quieres decirme, ¿qué hago?” . Después de casi 3 semanas se iluminó mi mente y me acordé de una prima lejana que tengo en Chihuahua, México, que es doctora. Le llamé y le platiqué todo lo que había pasado. Me recetó unas pastillas para dormir, unas para la ansiedad, unas para tranquilizar y unas inyecciones para los nervios. En lo que empezó a entrar el líquido, mi dolor desapareció.
A partir de ahí empecé a dormir, a comer y darle gracias a Dios porque me dio el alivio que tanto le pedí, pero sobre todo porque me dijo con eso que tengo que valorar la salud, la vida, a mi madre, al prójimo, etc. y sobretodo me hizo entender que sin El no somos nada, fue cuando yo le entregué mi vida que El me cambió.
KARLA
Orar sanación:instrucciones (7ma parte,última)
Ppermanece firme en la oración aunque no veas frutos. Persevera y sigue orando.
Invita a la persona por la que oras a que comience a alabar a Dios por lo que está obrando en su vida lo vea o no.La alabanza es sumamente curativa, hace que la persona cuyo centro es la enfermedad, el dolor o la queja pase a poner como centro a Jesús, su amor y su poder.
Orar sanación:instrucciones (6ta parte)
Si después de haber orado por alguien todavía sentimos dolor, podemos pedirle al Señor que sane este sentimiento. Te aconsejamos imaginar a la persona en la mente y verla como Dios la ve y decir “Te perdono y te amo porque Jesús te ama”. Podemos repetir esto cuantas veces sea necesario y despacio para permitir que el amor de Jesús se haga presente y llene a la persona. Se producirá un verdadero cambio en nuestros sentimientos y actitudes hacia la persona por quien estamos orando.
Orar sanación: instrucciones(5ta parte)
La falta de perdón es una de las cosas que son un impedimento para la sanación. La persona que no ha perdonado, no se sanará pórque el poder sanador de Jesús no puede penetrar.
¿Cómo saber si he perdonado o no a alguien? Haz el siguiente test:ora por la persona que te hirió. Si lo puedes hacer sinceramente es que lo has perdonado. El perdón es decisión, no sentimiento. Es la decisión de perdonar la que te libera y te redime, y esto es todo lo que el Señor te pide.
También invita al enfermo a acercarse al Sacramento de la Reconciliación.
Al recibir este sacramento, muchos se curan porque las barreras caen y Dios entra y sana.
Orar sanación: instrucciones(4ta parte)
A veces nos sentimos temerosos de orar sanación. Jesús nos pide que tengamos fe como un grano de mostaza: no es mucho.
Luego de predicar la Palabra (ver la 1ra parte), imagina a Jesús Resucitado, que está al lado del enfermo e invita a éste a que haga lo mismo. El Nuevo Testamento cita muchas veces la imposición de manos hecha por Jesús y por sus discípulos.(Mt. 19:13,Mt. 8:3,Mt. 8:15, Mc 5:23, Mc. 5:41-42, Lc. 13:12-13,Hechos 9:17).
Nosotros, somos discípulos de Jesús, y somos enviados por El para comunicar su amor a través de la imposición de manos en la búsqueda de la sanación. “Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre (…) impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán” (Mc. 16:17).
Orar sanación: instrucciones(3ra parte)
Ora por el enfermo tantas veces como te sea posible.
El enfermo, a veces, tiene barreras y cuanta más se ore por él, hay más posibilidades de que esas trabas se vayan aflojando y así Jesús con su amor puede tocarlo.
También es importante que estas oraciones tengan su espacio en tiempo. No deben ser hechas a las apuradas. Porque somos seres humanos y tenemos nuestro ritmo para disponernos y abrir el corazón en lo profundo a Dios.
Orar sanación: instrucciones (2da parte)
El centro de nuestra vida espiritual es la Eucaristía. La misa es la oportunidad de acercarse al Señor si se está sufriendo y se busca la paz del Señor.
Asiste a la Misa e invita a los enfermos a participar de ella con la certeza de fe que Jesús los sanará.
Invita a que digan las oraciones con gran confianza en el poder y el amor de Dios, por ejemplo la que está antes de la comunión: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”.
En la Misa, Jesús nos toca. Asiste a ella con la confianza de recibir la sanación.
Orar sanación:instrucciones (1ra parte)
Dios quiere que todos los hombres estén sanos, saludables en cuerpo, mente y espíritu. Jesús quería que todo aquel que viniera a El fuera sanado: lee Mateo 8:16, Mateo 12:15, Lucas 4:40, Lucas 6:19.
Jesús envió a sus apóstoles y discípulos a predicar y a sanar enfermos. La predicación y la sanación son inseparables (Mt 10:5-8).
“Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre(…) pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán (Mc 16:17-18).
Por lo que cuando vayas a orar curación por otra persona primero predica.
Por ejemplo:lee un texto bíblico y dialoga con el enfermo sobre el contenido del texto o leélo y anúncialo tú.
Emanuel es curado de derrame cerebral
En las vacaciones de Julio, a Emanuel, el novio de mi hija, le dio un derrame cerebral con 24 años de edad.
Esa tarde había ido a la iglesia por una celebración especial y cuando regresé a mi casa parecía no haber nadie. Llegué y me esperaba mi hijo menor (19 años) que me dió la triste noticia, sólo esperaba mi regreso.
Nos fuimos en la camioneta rápidamente al Hospital de la U.C., mi hijo me recomienda conducir con calma, que todo estará bien y que mientras me esperaba sólo en la casa había tomado la Biblia para leerla y la página abierta al azar decía que Emanuel significaba Dios con los hombres.
Los Médicos dieron un 5 de posibilidades de vida, y que de resultar cierto sería con secuelas neurológicas. Hicimos una cadena de Oración desde el Norte hasta el Sur de nuestro país, a través de familiares, grupos de oración, religiosas, parroquias, amistades, etc. Los médicos esperaban localizar el coágulo para provocar un ataque de trombosis controlado, pero esto nunca llegó a suceder porque a los doce días mi hija llama y me dice que a Emanuel lo dieron de alta y que no tiene nada.
Han pasado dos años y medio, gracias a Dios y a la Santísima Virgen él está sano, casado con mi hija y esperando su primer hijo. Soy una ferviente devota de la fuerza de la oración y especialmente del Santo Rosario. Doy gracias al cielo por la bendición de la fe que profeso.
Oración para sanar el vínculo con la madre
María, tú eres Madre, recibe mi oración y regálame una fuerte experiencia de tu amor maternal.
Mira, Señora, la relación con mi madre y preséntala a Jesús.
Te entrego a la mujer que me concibió y me dio a luz. Te entrego esta mujer que permitió que viviera. Te entrego toda su vida, sus dolores, sus dificultades, sus imposibles, sus fracasos, sus desilusiones,…
Reconstruye la imagen que tengo de ella.
Completa las carencias de lo que no me dió o no pudo darme.
Dame sus abrazos, acuna mis heridas, toma…..(nombra la dificultad en el trato con ella).
María, Madre celestial llena mi ser con tu amor y consuelo.
Tócame con tu presencia para poder amarla y para poder expresarle en palabras y gestos el amor.

