Curación por la Eucaristía
En San Luis, pueblo cercano a Mahón (España), vivía una viuda llamada Juana Cardona Vicent. Ella ejercía un apostolado entre la gente del pueblo. A los cincuenta y nueve años de edad, enfermó del estómago, y no podía más que alimentarse que con caldo de pescado. Veinte años después seguía con este sufrimiento, y estaba encorvada.
Ya en el año 1880, y la mujer yacía en cama sin poderse mover de ella. Se acercaba la festividad del Corpus Christi y pidió a los vecinos la bajaran a la puerta de la calle para cuando pasase la procesión con el Santísimo Sacramento. Al pasar el sacerdote Pedro Pons Bauzá, que llevaba la Custodia se la acercó para que adorara a Jesús en la Hostia.
El pueblo estaba compadecido de esta enferma cuando vio que en el momento en que Sagrada Forma va hacia la puerta de la casa donde yacía la enferma, ésta sanó en forma instantánea.
Vivió diez años más sin experimentar el más mínimo dolor. Murió en 1890, a los noventa de edad.
La visita de la Virgen María
Les voy a contar algo que me sucedió hace algunos años.
Soy madre de tres niños, tengo que trabajar más de 14 horas diarias para poder ganar un poco más de dinero, además al llegar a mi casa tengo que lavar, planchar, y cocinar. Todos los días le dejo la comida preparada a mis hijos.
Un día de tantos me empezó un resfriado el cual no le puse mucha atencion, pero esto fue peor porque comencé a tener fiebre, unos dolores en mis espaldas que no me dejan trabajar tranquila. Fue cuando decidí ir al médico, me recetó varios medicamentos, los que tomé al pie de la letra, sin embargo no me alivió mis males; era un fin de semana y tuve que esperar hasta el día lunes.
El fin de semana fue el más horrible de mi vida.
Seguí trabajando así, para el lunes a las 10:00 am ya no podía más, el dolor de la espalda, la fiebre, me tenían muy mal, y para colmo tenía una tos seca, que cada vez que tosía sentía que se me partía el pecho y la espalda. Llegó la hora de pasar con el médico, la clínica estaba llena, había muchos pacientes esperando su turno, me senté en una banca a esperar cinco minutos despué empecé a toser tanto que el doctor se salió de la clínica y preguntó:¿quién es el que tiene esa tos?,y cuando me vio me tocó la frente, y me dijo: pase por favor.
Le expliqué el tiempo que tenía de estar enferma, el doctor me examinó , y me dijo: tiene los bronquios inflamados, tiene mucha flema en sus pulmones, y preguntó ¿es ud asmática ? contesté que no, me recetó nuevos medicamentos, y me mandó unos días de reposo. Yo me sentía morir, apenas podía caminar, fue difícil llegar a mi casa, pues no tenía dinero para pagar un taxi, por ley tenía que esperar un colectivo, ademas tenía que pasar por la farmacia retirando el medicamento, por dicha había una farmacia cerca de mi casa, pero aún así me tocó caminar una 10 cuadras.
La caminata me arreció mis dolores, cuando sólo me faltaban 20 metros para llegar a mi casa sentía que me desvanecía, tanto así que salieron mis familiares a encontrarme. Recuerdo la expresión de mi madre que dijo: Ay hija ¿qué te pasó?. Apenas hablaba, ninguna pastilla me quitaba el dolor. Fue en ese momento que mi madre dijo: Este es un ataque de asma, tenés que ir al hospital. Hasta en ese instante me di cuenta que de niña habia sido asmática, en medio del dolor, la fiebre, me fui a acostar. Tenía varias almohadas porque sentía que me ahogaba y tomé las medicinas.
Mi madre me frotó el pecho y espaldas con un unguento de mentol, apagó las luces y me quedé quejándome. No se cuanto tiempo pasó, al parecer me dormí: Senti que alguien me acariciaba la cabeza, al abrir los ojos estaba bien oscuro, y con la poca claridad que entraba pude ver a mis niños de rodillas con sus manitas juntas, a la orilla de la cama, los vi y s
egui durmiendo.
A la mañana al despertar me sorprendí porque no tenia ningún malestar, no tenía fiebre, no me dolía la espalda, ni la cabeza, solo me dolía los costados de las costillas, como si me habían apaliado, cuando mi madre llegó a ver le pregunté: Mami ¿quién me estaba sobando la cabeza a noche?, y dijo: “Nadie, estabas sola en el cuarto,¿por qué?” preguntó.
Entonces le contó lo que sucedió, y me respondió ” debe haber sido la Virgen que le pedí tanto que te sanara”. Y si, pienso que fue la madre de nuestro Señor Jesucristo la que me curó, porque mi amanecer, fue lindo, lleno salud, fue un despertar y una mañana maravillosa, los niños deben haber sido los ángeles que acompañaban a la Virgen MARIA!!
Fuente (Sagradoweb)
Milagro de Cáncer: Virgen de San Nicolás
Esto pasó en agosto del 2007, al suegro de mi hija se le detectó un cáncer. Un día que lo habia llevado a la ciudad de Rosario a hacerse un chequeo, al volver los invité a pasar por el campito de la Virgen de San Nicolás, ellos a pesar de no ser gente de iglesia, aceptaron con mucho agrado la visita al santuario, luego de eso se decide la operación y al realizarlas los médicos se encontraron con algo más grave de lo pensado.
Le tuvieron que extirpar el estómago, un vaso y medio páncreas, los médicos dijeron que si en el primer día tenía hemorragias lo perdíamos. Su hijo se encomendó a la Virgen de san Nicolás y le pidió que si alguien debía tener hemorragias que fuera él. Así ocurrió al medio día comenzó a sangrar por la nariz hasta la noche. Después de recibir el alta y volver a su casa me contó lo siguiente ”no me vas a creer pero mientras estaba en terapia no sé como hice pero aparecíi en el santuario, de repente me encontré dentro del templo y vi el camarín de la Virgen empañado, cuando lo limpié y vi a la Virgen me desmayé y volví a despertarme en terapia”. Hasta aquí podría ser algo normal de alguien que por la presión le sangrara la nariz y el paciente podría haber tenido un sueño, pero el milagro está que pasado 6 meses le desapareció todo vestigio del cáncer y como es hombre de campo ya anda haciendo todas sus tareas hasta montar a caballo. Los médicos no pueden explicar esta curación y el caso fue presentado en congresos.
Ricardo - Baradero - Argentina
Recuperación Operación de Columna
Recuperación Operación de Columna
Fui operada de la columna hace dos meses y gracias a la fe que puse en el Divino Niño Jesús ya me estoy recuperando poco a poco, ya puedo caminar. Tengo dos implantes y seis tornillos en mi columna.
Todo los días le doy gracias al Divino Niño
Fuente: Sagrado Web
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